Hay
demasiados renglones para tan pocas letras,
O
demasiadas letras para tan poca tinta.
De tantos
garabatos, no hay uno que valga la pena.
Y si me
desdibujara, creo que no me importaría.
El tiempo avanza
muy rápido, pero nunca tropieza
Nosotros,
por otra parte, siempre estamos cayendo
Mirando al
cielo, insomnes, contando ausencias
Escribiendo
versos a la nostalgia en el suelo.
Somos tan
fugaces que a veces me pongo a pensar
Si no
seremos una ilusión parte de algún sueño
Si el “para
siempre” no es sólo otra forma de decir
“te quiero,
a pesar de que no volvamos a vernos”.
