Bolígrafos negándose a transcribir garabatos
de melodías que prefieren gritar en silencio.
Una realidad congelada en el tiempo
derrite horas sobre papeles en blanco.
En tanta niebla no estamos perdidos
porque nunca nos hemos encontrado
Tan transparentes se ven los destinos
desde que el mapa se borró de nuestras manos.
De incontables vuelos construimos alas
capaces de elevarnos a profundos abismos.
Lugares donde lo confuso encuentra un sentido
y sabiendo todo, no comprendemos nada.
Si no podemos dormir por las noches
matamos las horas contando ausencias,
recordando esas veces que tropezamos
en un mundo que no deja de dar vueltas.
Cuanto más vacía está la sala
más insoportable resulta el ruido.
Las letras se pierden por no ser escuchadas,

No hay comentarios:
Publicar un comentario